Situación Actual del Fútbol Modesto en España

image002En los últimos meses han salido publicados en diferentes medios de comunicación que, en España, la Inspección de Trabajo y Seguridad Social está inspeccionando a varios clubs de fútbol amateur de Segunda División B, Tercera División y categorías inferiores, sobre todo, en Galicia, Islas Baleares y Cataluña. Fuentes del Ministerio de Empleo y Seguridad Social consultadas por el diario catalán La Vanguardia aseguran que “estas inspecciones son planificadas” y después de encontrarse “irregularidades en un club se decidió extender las inspecciones a otros”. “Ha aflorado mucha economía irregular” y “hemos detectado jugadores que estaban trabajando jugando partidos y no estaban dados de alta de la Seguridad Social”, señala la Administración. A título ilustrativo, y para corroborar la importancia del asunto, al Santboià, club de la Tercera División Catalana, la Seguridad Social le requiere un pago de 700.000 euros con carácter retroactivo por los últimos cuatro años.

Para explicar estas medidas que está llevando a cabo la Administración hay que responder a la siguiente pregunta ¿los futbolistas de estas categorías del fútbol modesto en España son aficionados o profesionales? La respuesta no es una cuestión baladí ya que el futbolista profesional disfrutará de derechos laborales (sometimiento al orden jurisdiccional social, cobertura en el Régimen General de la Seguridad Social…..) que el aficionado carece. Para ello, partimos del artículo 1.2 del Real Decreto 1006/1985, de 26 de junio, por el que se regula la relación laboral especial de los deportistas profesionales (RD 1006/1985) ya que en el mismo se establece la diferencia entre deportista profesional y aficionado: “Son deportistas profesionales quienes, en virtud de una relación establecida con carácter regular, se dediquen voluntariamente a la práctica del deporte por cuenta y dentro del ámbito de organización y dirección de un club o entidad deportiva a cambio de una retribución. Quedan excluidos del ámbito de esta norma aquellas personas que se dediquen a la práctica del deporte dentro del ámbito de un club percibiendo de éste solamente la compensación de los gastos derivados de su práctica deportiva.”

Por tanto, entre los requisitos exigidos por el RD 1006/1985 para considerar al deportista como profesional tales como la dedicación a la práctica del deporte, la voluntariedad, la ajenidad, la dependencia y la retribución, es éste último (la retribución) el que diferencia al deportista profesional del aficionado; afirmación unánime para la doctrina y jurisprudencia fructífera de estos últimos veinte años. Es decir, que el hecho de que un club participe en una competición considerada como no profesional, que el jugador firme la ficha federativa con licencia A (aficionado), o que las partes hayan calificado jurídicamente tal relación en un documento como de amateur o aficionado resulta totalmente indiferente para nuestros Juzgados de lo Social ya que lo que resulta relevante es si realmente ese jugador recibe una contraprestación económica calificable como salario, cualquiera que sea su denominación, por la prestación de los servicios bajo la dependencia de un club. Ahora bien, en lo que había cierta disparidad de criterios tanto por la doctrina como por la jurisprudencia era en torno al quantum de esa percepción recibida por el deportista, cuestión que ha quedado solventada con la Sentencia de 2 de abril de 2009 dictada en Unificación de doctrina por el Tribunal Supremo (TS) Sala de lo Social Sección Primera. En la mencionada Sentencia, el TS reconoce la relación laboral especial de deportista profesional a un jugador de fútbol que percibía por la prestación voluntaria de sus servicios en el Club Deportivo Colonia Ofigevi de la Regional Preferente madrileña, una cantidad fija mensual de entre 210 y 250 euros en concepto de “honorarios” [recibos] y en horario de aproximadamente 20,00 a22,30 horas durante tres o cuatro días a la semana, así como participación en los partidos de fútbol que semanalmente disputaba el citado Club. Entre los argumentos utilizados por el TS para realizar dicha calificación aún recibiendo el jugador unas cantidades mínimas, he de destacar cuando afirma que “la norma se limita a exigir una retribución, sin precisar cuantía, lo que no deja de ser la elemental consecuencia de que la profesionalidad tampoco comporta la exclusividad de medio de vida; exactamente igual que si se tratase de una relación laboral común, donde es factible y del todo frecuente el trabajo a tiempo parcial”. Por tanto, considero de vital importancia la equiparación que realiza con el contrato a tiempo parcial en la relación laboral común ya que en ese punto es donde se explica que un jugador cobrando unos 230 € mensuales sea considerado profesional y no aficionado. Para llegar a dicha conclusión, y a pesar de que en la sentencia no se hace mención a ello,  es posible que el TS se haya basado en las siguientes tablas de bases de cotización publicadas en el BOE para el ejercicio 2009 (año en que se dicta la sentencia):

BASES MÍNIMAS DE COTIZACIÓN CONTRATO DE TRABAJO A TIEMPO PARCIAL EJERCICIO 2009 – Orden TIN/41/2009 de 20/01 (BOE del 24)

Grupos de Cotización

Base mínima
HORA/Euros

1

6,12

2

5,08

3

4,42

4

4,39

5

4,39

6

4,39

7

4,39

8

4,39

9

4,39

10

4,39

11

4,39

A.T. y E.P.

4,39

BASES DE COTIZACIÓN EJERCICIO 09 – Orden TIN/41/2009, de 20/01 (BOE del 24) JUGADORES PROFESIONALES DE FUTBOL. Efectos 01.01.09

 

Categoría Club

Grupo de Cotización

Base Mínima

Base Máxima

 

Euros

Euros

 

Primera División

2

843,30

3.166,20

 

Segunda División A

3

733,50

3.166,20

 

Segunda División B

5

728,10

3.166,20

 

Restantes Categorías

7

728,10

3.166,20

 

Pues bien, analizando dichas tablas, nos encontramos con unas bases de cotización mínima de 728,10 € mensuales por jornada completa para jugadores profesionales de fútbol en la Segunda División B y en las restantes categorías (fútbol modesto) por lo que si atendemos a lo razonado por el TS en cuanto a la equiparación de contratos a tiempo parcial y teniendo en cuenta que el tiempo de trabajo realizado por el futbolista y reconocido en la sentencia son de unas doce horas semanales, hemos de concluir que la base mínima para este jugador, con un hipotético contrato a tiempo parcial (a 4,39 € por hora), sería de 210,72 €, por debajo incluso de los 230 € que cobraba.

Por ende, nos encontramos por una parte, con una sentencia del TS en la que unifica doctrina y califica como profesional a un futbolista de regional preferente que cobraba 230 € mensuales; y, por otra, con inspecciones de trabajo y seguridad social en las categorías del fútbol modesto español que he mencionado al inicio del presente artículo. Ante tales circunstancias, y a fin de poder regularizar la situación, considero que sería interesante que pudiera llevarse a cabo alguna de las siguientes propuestas:

  1. Concienciar a los dirigentes de los clubes modestos del fútbol español para que cumplan estrictamente con el RD 1006/1985 así como con el RFEF, en cuanto que abonen a sus jugadores tan solo compensación por gastos derivados de la práctica deportiva y, de esta forma, sean considerados a todos los efectos como futbolistas aficionados. A pesar de que algunos de estos clubes están tomando esta medida, entiendo que es una propuesta utópica ya que hay muchos clubes históricos en las categorías inferiores de nuestro fútbol que luchan año tras año para subir de categoría hasta llegar a la Segunda División A, por lo que intentan hacer equipos con presupuestos altos y, por tanto, abonando cantidades a sus jugadores muy por encima de la compensación por gastos.
  2. Que los clubes den de alta en la seguridad social a los futbolistas que cobren importes que superen la compensación por gastos derivados de la práctica deportiva. Es obvio que con esta medida podría haber una reducción en los salarios de los jugadores pero el punto de vista positivo para ellos radicaría en que todos los años de su vida deportiva cotizarían por el trabajo realizado. Es frecuente en futbolistas de estas categorías que, después de unos quince años jugando en diferentes equipos y siendo el fútbol su medio de vida en todo ese tiempo, terminen sin un solo año de cotización con los efectos perjudiciales que ello conlleva. Por su parte, y desde la perspectiva de los dirigentes de los clubes modestos, el dar de alta a sus jugadores evitaría, además de las sanciones por las inspecciones de trabajo que se están produciendo en estos equipos en los últimos meses, el riesgo de que un jugador se produzca una lesión en el desarrollo de la actividad deportiva por la que fue contratado y que sea declarada por un Juzgado de lo Social con una incapacidad permanente en cualquiera de sus grados; pudiendo ser condenado el club en estos casos como responsable al pago por no cumplir con la obligación de alta en la Seguridad Social al trabajador. Por este motivo, incluso se da la circunstancia de que muchos clubes suscriben pólizas de responsabilidad para la junta directiva, ya que estas personas podrían responder personalmente por su gestión.
  3. Como última propuesta y, en mi opinión la más acertada, sería que se llevara a cabo una reforma legislativa que regulara la realidad del deporte amateur. Aun estando de acuerdo, tanto con la jurisprudencia mayoritaria de estos últimos veinte años que, como he mencionado anteriormente, consideran a los jugadores de los clubes modestos como profesionales cuando perciben cantidades que superan la compensación por gastos con independencia de la calificación dada por las partes y del tipo de licencia federativa que firmen; así como con el razonamiento realizado por la sentencia del TS al equipar a estos jugadores con trabajadores con contratos a tiempo parcial, no hay que olvidar que estos clubes realizan una gran labor social, sin ningún tipo de ánimo de lucro, cuya única finalidad es fomentar la práctica del deporte y que la mayoría de sus dirigentes actúan de una manera totalmente altruista por lo que considero que urge una reforma en este aspecto para que todas las partes tengan mayor protección jurídica. Pero hasta que llegue ese momento, lo cierto es que se deben concienciar tanto futbolistas como dirigentes de estas entidades en intentar regularizar, en la medida de lo posible, su situación jurídico laboral con las propuestas desarrolladas en los dos puntos anteriores.

Álvaro Pérez Bonmatí. Abogado especialista en derecho deportivo.

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2 Respuestas a “Situación Actual del Fútbol Modesto en España

  1. Me parece un artículo genial ya que refleja la realidad del deporte amateur en España, sobretodo en el fútbol, donde muchos clubes de 2B y tercera división hacen pagos a sus jugadores sin rendir cuentas a las arcas de la seguridad social que, como ya has dicho, repercute negativamente para los jugadores que dedican buena parte de su vida laboral a este deporte y tras finalizar esa etapa se encuentran sin haber cotizado ni un solo año. Esta claro que tras una inspección también tiene consecuencias muy negativas para los clubes con estas irregularidades.

    Pero bien, una vez dicho esto, y creo que estarás de acuerdo conmigo, hay muchos clubes que aún dando de alta en la seguridad social a sus jugadores, siguen cometiendo irregularidades, en nómina establecen unas cantidades muy inferiores a las que posteriormente recibe el jugador. Esta claro que este flujo de dinero negro, es toda una realidad en España no sólo en el mundo del fútbol sino en muchas de las PYMES españolas. La economía sumergida es un problema latente y de total actualidad frente a la cual hay que buscar soluciones REALES y EFECTIVAS. No deja de ser una práctica que, mientras que no se descubra, únicamente beneficia al empresario perjudicando al trabajador y a sus futuras prestaciones por desempleo o pensiones.

    • Ante todo disculpa por el retraso en la contestación.

      Muchas gracias por el comentario sobre el artículo. Estoy totalmente de acuerdo con lo que dices en cuanto a las irregularidades que cometen muchos clubes (y otras empresas de diferentes sectores) en relación al cobro de salarios superiores a lo que se refleja en nómina. Pero ciñéndome en el tema del deporte, el problema es mayor porque los que cometen esas irregularidades son una minoría; la mayoría ni siquiera tienen a su personal cotizando. Te recomiendo que leas el artículo que publicó iusport, la mejor web en derecho deportivo, el 17 de julio de 2013 que se titula “España contará con un régimen especial en la Seguridad Social para el deporte no profesional” . Éste es el enlace.http://www.iusport.es/php2/index.php?option=com_content&task=view&id=2886&Itemid=60
      Esperamos que se lleve a cabo esa regulación con la mayor brevedad posible. Cuando redacté mi artículo en abril de 2013, te recuerdo que consideraba que la propuesta más acertada para solucionar el problema del fútbol modesto era que se llevara a cabo una reforma legislativa que regulara la realidad del deporte amateur. Exactamente decía lo siguiente:
      Reiterando nuestros agradecimientos por seguir nuestro blog, recibe un cordial saludo.

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